sábado, 10 de enero de 2009

Ya tocaba hablar de Tarkan (otra vez)



Karma (2001), de Tarkan, es el disco que más escucho desde hace tres o cuatro años. En este tiempo he escuchado con fervor muchas otras cosas, muchas de ellas bastantes más decentes y edificantes (¡lo juro!), pero qué le voy a hacer, este disco sigue ahí, resistiendo al paso del tiempo. Ya en otra entrada hablé de Tarkan a raíz de su último disco, que, ese sí, no me gusta nada, por más oportunidades que le dé. ¿Pasó el momento del cantante turco? No lo sé, pero yo aún tengo esperanzas.

En el mundo de la música actual, casi todos los artistas se pueden preciar de tener una o dos canciones que les aúpan al estrellato; en el caso de Tarkan esa canción es Simarik, la famosa canción del beso. Menos son los artistas que se pueden preciar de tener un disco redondo; pero Tarkan también lo tiene, e irónicamente, no es el disco que le dio proyección internacional (ese mismo en el que estaba Simarik) sino el disco que sacó inmediatemente después. Ese que suele ser la prueba de fuego, y que casi siempre deja mucho que desear. En el caso de Tarkan fue justo al revés. En ningún otro disco su estilo está tan depurado y libre del lado hortera (porque el chaval lo tiene, no lo vamos a negar), como en Karma. Ni siquiera en el disco que hizo después de Karma, Dudu -un disco que presume de volver a los orígenes de la música turca y que es el que más pretende desvincularse de ese tufillo hortera- consigue canciones tan perfectas. Para mí, casi cada una de las doce canciones de Karma son una joyita, e incluso aquellas dos o tres que escucho menos tienen su punto. ¡Dadle al play, que es Tarkan!

Ask
Ask en turco significa amor, y hasta ahí puedo contar sobre la letra. Alguna vez he buscado las traducciones en Internet, pero las he olvidado. Casi mejor, porque recuerdo que no eran gran cosa; quizá lo mejor sea abstraerse de una letra que probablemente sea típica y simplona, y quedarse con la música y la voz del turco, que es lo que engancha de verdad de esta balada que abre el disco y que no podía estar mejor colocada, porque es la ideal para los no iniciados.



Ay
Aquí Tarkan se pone más rítmico, pero también más petardo; claro, yo no dejo de escuchar esta canción. Quizá sea la que me guste de una manera más subjetiva; para mí, es la canción que más energía tiene del disco.



Kuzu Kuzu
Kuzu Kuzu en turco es etimológicamente lo mismo que cus-cus en árabe: cordero. La canción fue el primer single del disco, y Tarkan le canta a una chica algo de que lo tiene sufriendo como un cordero, o algo así, no sé. La verdad es que da igual. La canción no es de las mejores, tiene demasiado sintetizador, y por eso prefiero la versión acústica, que no está en disco. Ahí van las dos, con sus respectivos y horteros vídeos:





Gitti Gideli
Una balada con la lluvia de fondo que tardé en apreciar, pero que cada vez me gusta más. Tarkan aprovecha aquí para hacer gorgoritos, pero sin pasarse.



Uzak
Uzak significa lejos. Es la canción más discotequera; sería la análoga a Bu Gece, el segundo single del disco anterior. Tiene un poquito de trance y muchos beats por segundo, pero es muy bonita. En el fondo Uzak no es tan buena como Bu Gece, pero sí es algo menos hortera.



Yandim
La primera de las canciones menores del disco. Una balada que se deja escuchar, y ya está.



O'na Sor
Esta la descubrí de veras hace poco. Suena un poco como a canción de misa, pero el exotismo del idioma turco hace que funcione. Y además después coge fuerza.



Hüp
Segundo single del disco. Es un subidón de canción y para los no iniciados, un disfrute. El videoclip, de Ferzan Ozpetek, se sale, por hortera. Atentos al movimiento de caderas del turco y a ese pelo engominao patrás. Impagable.



Sen Baskasin
Puro ritmo turco. No es de las mejores del disco pero también termina enganchando.



Tas
Sólo por curiosidad, Tas significa piedra. Pero lo importante es que ésta es la MEJOR canción del disco, y eso que al principio cuesta más digerirla. Es también la que tiene un sonido más "griego", al menos para el oído occidental, y la canción donde mejor se conjugan los sonidos tradicionales y el sintetizador. Tarkan luego la remezcló, le cambió la letra y la usó como himno del equipo de futbol turco en no sé qué mundiales. Ahí tenéis las dos versiones:





Her Nerdeysen
Otra de las menores. Quizá la más floja del disco. La única prescindible de veras.



Verme
Baladón que yo escucho poco pero que también fue single. Es gracioso que justo las canciones de este disco que se conviertieron en singles son las que yo escucho menos.

El actor versus el "impersonator"



Ayer vi Milk, y aparte de la eterna reflexión sobre la descompensada dualidad del mundo gay (el 10% comprometido políticamente vs. el otro 90% sólo preocupado por el sexo y la lascivia), a mí me ha hecho pensar sobre todo en qué es eso que llaman un buen actor. Lo digo por Sean Penn, que con esta peli está pidiendo el Oscar a gritos. Y no es que lo haga mal, al contrario; su actuación es modélica. Pero es que a mí estas actuaciones de Oscar ya empiezan a cansarme. Es verdad que no cualquier actor es capaz de meterse en la piel de un personaje real y calcar sus gestos y su manera de hablar. Pero yo me pregunto si estas capacidades actorales que tanto llaman la atención son las que definen al buen actor. ¿Es un actor mejor cuando es capaz de meterse en la piel de los personajes más dispares? ¿Son los actores camaleónicos los mejores actores? ¿Qué pasa con esos actores como Cary Grant (por nombrar a un inmortal) que siempre parecían hacer el mismo papel pero que se comían la pantalla?

Yo siempre pongo un ejemplo patrio, que no por más cañí me parece menos válido: Loles León vs. Javier Bardem. Ella hace siempre de sí misma. ¿Es por eso una mala actriz? Está claro que no. La tía es una máquina, y se come la pantalla. Pero claro, el de las actuaciones de Oscar es él, que en cada película parece una persona diferente, aunque su vocalización, sobre todo en sus primeras pelis, dejara mucho que desear (ahora ha mejorado, y en inglés he de decir que lo hace de puta madre, y si no, vedlo en No es país para viejos: acojonante). Siguiendo con el ejemplo de Bardem, además, me da a mí que cuando hace de sí mismo, como en Vicky Cristina Barcelona, pierde muchos puntos. Como si sólo se le dieran bien las "impersonations", esas imitaciones o suplantaciones que tanto gustan en la Academia de Hollywood.



Loles León, la actriz petarda, frente a Bardem, el actor serio y "de método".

lunes, 5 de enero de 2009

Ritchie se contiene


Dicen los críticos que Rocknrolla es una versión descafeinada del mejor Guy Ritchie, el de sus dos primeras películas (Lock & Stock y Snacht). Puede ser, yo esas dos primeras pelis no las he visto, pero me pega a mí que precisamente esa supuesta falta de garra en el último film de Ritchie es lo que ha hecho que a mí me guste más. Las vueltas de tuerca de ese cine que tanto ha bebido de Tarantino no me suelen gustar. A mí las tramas innecesariamente enrevesadas y los personajes tirados que sueltan diálogos absurdamente trascendentes no me suelen llegar. Menos aún los planos aberrantes y los movimientos bruscos de cámara que tantos supuestos enfants terribles del cine se empeñan en meter en sus películas. (Y no quiero sentar cátedra: a lo mejor es sólo que no me entero, que no sé pillar el tono.) En Rockanrolla hay de esto, pero se nota que Ritchie se ha frenado a la hora de escribir el guión y, luego, al ponerlo en imágenes. Como si supiera que la historia es sólo un divertimento, y que no hay que darle más trascendentalidad de la necesaria.

No sé si Ritchie es el genio venido a menos que todos dicen. En esta peli, yo no veo a ningún genio, pero sí a un director que controla lo que tiene entre manos: una peli graciosa, con una trama que engancha. Y una vez que termina la peli, ya está. No hay diálogos brillantes que recordar, ni grandes personajes, pero sí te has echado unas cuantas risas con una peli que tiene brío y ritmo, algo que le faltaba incluso a otras cintas supuestamente más brillantes, como Quemar antes de leer, de los Coen, que al final me supo a poco. Con Rocknrolla, sin embargo, me he quedado más que satisfecho.

jueves, 1 de enero de 2009

domingo, 28 de diciembre de 2008

El gran don de la familia

Los Fernández Lagar hablan del gran don de la familia como si la familia fuera, per se, algo bueno. Yo trabajo de profesor en una de las zonas más pobres y desestructuradas de Madrid, donde muchos padres no se preocupan de llevar a sus hijos al colegio, cuando no se trata más bien de problemas como la falta de alimentación o los malos tratos. A ver quién es el guapo que les dice a esos chavales que la familia es un gran don y que hay que agradecérselo a Dios. Un gran don será TU familia, no te jode. Tu pija familia opusina que vive en un chaleto con parcela, en la que los catorce hijos van a un colegio privado y la madre hace la compra en el supermercado de El Corte Inglés. Claro, menudo don. Y encima todavía tenéis el descaro de juntaros todos en Madrid porque los que no llevan vuestro estilo de vida os parecen una amenaza. Hay que tener valor y ser poco conscientes de la realidad que nos rodea.

El don de la familia, dicen. Que se lo metan por el culo, chaval.

Cada uno en su burbuja

ABC de Sevilla del 28 de diciembre del 2008. Página 6, sección Enfoque. Bajo una foto de los preparativos de la misa de hoy en la Plaza de Colón de Madrid, se puede leer lo siguiente:

En defensa de la "mejor escuela de humanidad"
En una sociedad capaz de modificar el trazado de todo un AVE para no perturbar a una rara mariposa, resulta terriblemente paradójico que se pase de puntillas frente al sacrificio de 112.000 nonatos sólo en el último año; un verdadero «genocidio», según los obispos, al que habría que unir las constantes campañas en pro de la eutanasia y la imparable violencia doméstica. En su mensaje de Navidad, el Santo Padre advertía del desastre hacia el que nos encaminamos si el mundo se olvida de la solidaridad. Y no hay institución más solidaria que la familia, ni tampoco más abandonada que ésta, cuando no directamente atacada por la vía del matrimonio homosexual, el divorcio exprés o la imposibilidad de la conciliación laboral. Es contra esta asfixia por lo que, hoy domingo (en la imagen, preparativos de la misa en la madrileña Plaza de Colón), millones de españoles serán llamados a «no permanecer impasibles» ante «los serios peligros» que sufre el principal pilar de la sociedad.


Más adelante, en la sección Religión (sic.), página 58, nos encontramos con que Los obispos denuncian "la asfixia" que sufre la familia, y se destaca que "los graves acosos que sufre la familia son el matrimonio homosexual, el divorcio exprés, la falta de conciliación entre la vida familiar y laboral, la crisis económica, la baja tasa de natalidad y la violencia de género.". Menuda mezcla.

Junto a esta noticia, el retrato de la familia Fernández Lagar (mírenlos qué monos, en la foto), que han viajado desde Oviedo expresamente para la misa y para "agradecer el gran don de la familia".



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Para desintoxicarme un poquito, pillo El País. Y lo primero que me encuentro es la portada de El País Semanal: Tendencias 2009. Ideas, objetos y personas para un año incierto.

Y sobre una foto ultra fashion que raya en el decadentismo más vergonzante, en el que una modelo de 40 kilos aparece tumbada en un sofá deciochesco (de esos que todos tenemos en nuestras casas, vaya), se lee: ¿Puede ser el sofá un elemento clave en tiempos de crisis?

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En esas estamos. Y me parece a mí que ahora mismo en España la dos únicas opciones viables son o ser opusino y tener dieciséis hijos, o ser un pijo alternativo y recalcitrante, de esos intensos con gafas de pasta, pendientes sólo de la última onda.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Contact / Una visión del laicismo



Contact es una peli que aparentemente versa sobre ciencia pero que en el fondo va sobre los actos de fe. La eterna dialéctica, ¿verdad? La primera vez que vi esta peli fue allá por 1997 (su año de estreno) en un cine de Sevilla. Previamente ya me había leído la novela de Carl Sagan, que me pareció una pasada. La peli, si bien simplificaba la trama y optaba quizá por un mensaje más simplista, también me encantó: al día siguiente la volví a ver en el mismo cine. Y en estos años la he vuelto a ver muchas veces más, como esta tarde.

En la peli se plantea algo que tiene que ver con la idea que yo tengo del laicismo. Desde una postura científica, negar el hecho religioso es muy fácil. Además, los ateos suelen (solemos) situarse en una posición moral superior con respecto a la de los creyentes. Normal, es como cuando nos compadecemos del miembro de una secta. Pero claro, como bien se dice en la peli, el 95% por cierto de la población mundial cree de alguna forma u otra en la existencia de un ser superior. ¿Se puede eso minusvalorar? ¿Podemos decir a la ligera que ese 95% está equivocado?
Lo que está claro es que el hecho religioso, la necesidad de trascender a lo meramente físico, ha estado en el hombre desde sus inicios. Negarlo me parece una forma muy peligrosa de laicismo. Mejor será tratar de conocer todos esos hechos religiosos y aprender a convivir con ellos. Porque nos guste o no, son para bien y para mal parte de nosotros.