jueves, 28 de agosto de 2008

Español



En Inglaterra y Estados Unidos, English. En Italia, Italiano. En Francia, Français. En Portugal, Português.

En España, Lengua Castellana y Literatura.

Además de ser una denominación horrorosa, a mí me resulta, como poco, sintomática del embrollo lingüístico en el que está nuestro idioma, y la asignatura en cuestión. Un idioma que para empezar tiene dos nombres (castellano y español) que hay que usar con cuidado por aquello de la corrección política. Y con tal absurdo de base, después sólo hay que sumar y seguir.

El día que la asignatura se llame Español, no será el fin de los problemas, pero habremos dado un gran paso. Para muchos profesores del gremio sería una blasfemia, lo sé, pero yo suspiro por que ese día llegue. Y lo diré con orgullo: soy profesor de Español.

1 comentario:

Elisa Armas dijo...

A mí también me gustaría poder decir profesora de Español, tranquilamente, y sin ningún tipo de connotación. Resulta curioso que en América no haya problema para nombrar la lengua española y aquí tengamos que cogérnosla con papel de fumar. Una de las cosas que más me gusta de tu blog es tu independencia y tu falta de corrección política.
Un saludo sevillano.