domingo, 14 de diciembre de 2008

Crepúsculo: yo veo esto con 15 años y lo hubiera flipado



Esto es lo que me ha dicho Raquel (a la que después de insistir convencí para ver la peli de marras) en la oscuridad de la sala, mientras el contemplativo amor de una adolescente desganada y un vampiro alicaído hacía flu flu en la pantalla. "Esto lo veo yo con quince años y hubiera flipado". Y entonces he pensado que yo ni siquiera necesitaba retrotraerme a mi adolescencia, que con mis quince en cada pata estaba disfrutando como un enano.

Mi hermana la vio hace poco y me contó que le hizo darse cuenta de que ya no era una adolescente, que ya había cosas con las que no tragaba. Y que le dolió haber perdido esa inocencia. Ah, el paso del tiempo. Por eso yo iba con miedo, pensando "que me guste, que me guste, que la fría pátina que nos hace estar de vuelta de todo no haya hecho mella en mí". Y la verdad es que es me ha encantado. No puedo decir que no porque mentiría. La peli está dirigida al público adolescente, y es a ratos de un cursi vergonzante, y si quisiera ahora mismo podría ponerme cínico y ridiculizar la mayor parte de los giros de la historia, como se hace, por ejemplo, en esta crítica, a la que no le falta razón, las cosas como son. Yo podría criticarla igual, pero es que me ha gustado. Y a Dios gracias: sigo ganándole la batalla al cinismo.

Y sí, la peli tiene tiene muchas, quizá demasiadas, concesiones al público adolescente. Pero también tiene algún que otro mérito, como el tono que le da a la historia la directora. Un tono de peli contemplativa que no casa nada con la mayoría de productos dirigidos a adolescentes. Con planos largos, miradas y una acción lenta (sobre todo en la primera parte) que hace que hasta te metas dentro de una historia de amor (o de enamoramiento adolescente, tanto para lo bueno como para lo malo), una historia de amor, decía, que vale, tiene muy poquito de original (por poner un ejemplo: Buffy), pero que funciona.

Otra cosa es que todo en esta peli dé en el clavo de mis debilidades: los ambientes de instituto (con baile de fin de curso incluído) me pirran, y todo el rollo de los vampiros me llega a alienar de gusto. Sé que hay muchos a los que estas dos cosas os horrorizan. No vayáis entonces a ver la peli: no tendréis nada a lo que agarraros.

4 comentarios:

Leandro Figueiredo dijo...

Pensei na minha própria vida lendo sua publicação. Como pode a vida ser só isso?

Anónimo dijo...

Soy la hermanita de Félix, la que se dio cuenta que perdió su inocencia tras ver Crepúsculo. No sólo es que no haya tocado mi desaparecida fibra adolescente sino que este telefilm es malo de ovarios. Los efectos son prehistóricos, el malo tiene cara catetín de pueblo, el traje que ella se pone en la fiesta de fin de curso es horroroso por no hablar de la rebeca( con floripondios cosidos).La prota dice que está enamorada, pero le faltan feromonas y sal hija mía sal, menuda chochona. Y no hablemos de él: yo lo apuntaría a un curso de expresión corporal, porque con ese tono muscular no me creo yo que acabe de saltar de un árbol; hijo mío aprieta el culín y dale algo de garra que se supone eres un depredador... Ah y lo mejor la escena en la que la famila de vampiros aparece por primera vez en el Insti blancos como tetas de monja, no pálidos, no, blancos como los pueblitos de Cádiz. Para colmo en vez de adolescentes parecen ejecutivos. La música plana. En fin que perdí mi inocencia con un fiasco de peli.
Yo me quedo con Louis y Lestat que para mí si qeu son inmortales.
Ale

Felicis, en Madrid dijo...

Ay, hermanita, lo peor es que estoy de acuerdo contigo en TODO, y aun así la peli me sigue gustando!!!

El amiguito de Félix dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ!!!!!!! mira que os lo dije y no me hicisteis caso. Si os hubierais aficionado a "I didnt kill my wife" y no a estas pelis chorra no os pasaría ahora esto, qué pringaos...